La parlamentaria europea del grupo Alde, Izaskun Bilbao Barandica, solicita respuesta escrita del caso de Miguel Angel Martínez Santamaría.

RESPUESTA: “La Directiva sobre los derechos de las víctimas establece un conjunto de derechos inalienables para todas las víctimas de delitos y sus familiares, independientemente de la nacionalidad de la víctima, e incluye a las víctimas en casos transfronterizos. En particular, las víctimas tienen derecho a entender y a ser entendidas, a recibir información desde el primer contacto con una autoridad competente y a recibir servicios de traducción e interpretación. Los Estados miembros debían incorporar la Directiva sobre los derechos de las víctimas a sus ordenamientos jurídicos nacionales a más tardar el 16 de noviembre de 2015. Los Estados miembros no estaban obligados a aplicar las disposiciones de la Directiva antes de expirar el plazo de su transposición. En consecuencia, el Reino de Suecia no estaba obligado a aplicar las disposiciones de la Directiva sobre los derechos de las víctimas en el período comprendido entre 2005 y 2014.Suecia comunicó a la Comisión que había incorporado por completo la Directiva sobre los derechos de las víctimas a su ordenamiento jurídico en el plazo fijado de 16 de noviembre de 2015, además de la Directiva contra la trata de seres humanos (1). La Comisión está controlando atentamente la exactitud de la información relativa a la transposición de ambas Directivas en todos los Estados miembros, incluida Suecia.”
Casi 11 años después seguimos esperando una explicación pero sobre todo la realización de una prueba de ADN que confirme que la persona que hemos enterrado es Miguel Angel.
Casi 11 años después la respuesta de las instituciones suecas, europeas, inglesas y españolas es SILENCIO
