El logo de Amnistía Internacional «El mundo puede cambiar pero no va a cambiar solo» . Pues yo sola he intentando cambiar el mundo y al final, el mundo me ha cambiado a mi.
El 13 de enero de 2006 llamé por primera vez a Amnistía Internacional en Madrid, en ese momento no tiene casi información y, mucho menos, documentación, ni Suecia ni la policía nacional estaban por la labor de entregarme nada.
El 27 de mayo de 2007 escribí a María del Pozo pidiéndole ayuda ante la inacción de las instituciones públicas. Le expliqué que las últimas personas que vieron con vida a Miguel Angel fueron policías de la Comisaría de Karlstad, la misma comisaría donde murió Osmo Vallo. Este caso, Amnistía Internacional apoyó a la madre. https://www.amnesty.org/ar/wp-content/uploads/sites/4/2021/06/eur420022002es.pdf
El 5 de noviembre de 2007, mi tía Emilita les entregó personalmente un dossier bastante completo, con toda la documentación que había conseguido, a base de mucho esfuerzo.
Tras insistir mucho, el 12 de febrero de 2008, recibí la respuesta:
Estimada amiga: Nuestro investigador en Londres para Suecia nos dice que, después de estudiar con todo interés la documentación que usted nos había enviado, no vieron posible la intervención de Amnistía Internacional. Y no es porque usted no tenga toda la razón y los motivos para continuar persiguiendo su reivindicación, sino porque se sale de lo que son los objetivos y las posibilidades de nuestra organización que son, en el marco de la defensa de los derechos humanos, la liberación de los presos de conciencia, la lucha contra la tortura, la denuncia de las desapariciones y asesinatos políticos, la oposición a la pena de muerte, la condena de los abusos sistemáticos cometidos por grupos armados y la petición de juicios justos para los presos políticos…. Solamente podríamos considerar nuestra intervención en cuanto a los posibles malos tratos que hubiera podido recibir por parte de la policía, lo que no se puede deducir de la documentación que conocemos, por muchas irregularidades que contenga, que sin duda las tiene.
Le hemos contado a nuestro investigador lo que usted nos decía respecto a la frecuencia y al conocimiento que se tiene de los problemas de los turistas no-oficiales en Suecia, incluso que se lo comentaron a usted en la oficina en Madrid del Parlamento Europeo.…..
Sentimos que seguramente le estamos decepcionando en cuanto a las expectativas que hubiera podido poner en nuestra intervención, pero confiamos en que sepa entender las razones que le hemos expuesto. Por supuesto que le informaremos de cualquier noticia que podamos recibir y que le pueda interesar, igual que confiamos y le rogamos que haga con nosotros. Reciba un cordial saludo.«
¿Decepción? Es mucho muchísimo más doloroso, es, dejar de creer en todo lo que creías.
Amnistía Internacional Suecia
El 28 de febrero de 2012 escribí a Amnistía Internacional de Suecia, ya con mucha más información y con poquísima esperanza. Esta fue su respuesta:
«Lo siento terriblemente pero no tenemos ninguna posibilidad de ayudarle a usted y a su familia con este asunto. No tenemos aquí abogados que puedan representar a clientes en casos judiciales ni tenemos el mandato para llevar a cabo lo que es, en esencia, una investigación policial. Sólo puedo sugerir que se comunique con un abogado para saber las opciones en esta trágica situación«
