Una respuesta a «»

  1. Estimado Sr. Martínez:
    De nuevo mi apoyo y mi ayuda en lo que me sea posible. No puedo estar más de acuerdo con usted: yo también soy un Don Nadie. Aunque no puedo saber el dolor que siente un padre al perder a uno de sus hijos, cada vez que he intentado hacer valer mis derechos o el funcionario de turno o el político de turno o el periodista de turno o el juez de turno o el policía de turno o el «compañero» de trabajo de turno o el «amigo» de turno, se han encargado de devolverme a la realidad: soy un Don Nadie.
    Resumiendo, si esto es una democracia, yo no soy demócrata, y si esto es un estado de derecho, yo soy enemigo de ese estado de derecho en el cual, los privilegios y derechos están repartidos entre delincuentes y golfos.
    Un saludo y no se rinda.

Deja un comentario

Descubre más desde CASO MIGUEL ÁNGEL MARTÍNEZ SANTAMARÍA - EL HOMBRE SIN CORAZÓN (Suecia 2005)

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo